El día anterior le escribe a cada paciente por su turno. Cuando contesta, Sol responde con el dato que ya está en su ficha — en segundos, a cualquier hora.
Avisa antes de una cirugía y sigue al paciente en los momentos que define la clínica.
Cuando no le corresponde, pasa la conversación a una persona con todo el hilo, y deja de responder ese caso.
La ficha de cada paciente: cuándo vino por última vez, con qué médico, en qué franja suele venir, con qué obra social. Y le ofrece el próximo turno.
Seis pantallas del panel. Son las que usa recepción todos los días, con datos de prueba.







Ve: Los turnos de hoy, las conversaciones sin responder y las derivaciones abiertas.
Hace: Contesta mientras tanto, y sólo interrumpe cuando hace falta.

Ve: El día por columna de profesional, y si el paciente ya está enterado de su turno.
Hace: Manda el recordatorio del día anterior y deja la respuesta a la vista en la grilla.

Ve: Todas las conversaciones en un lugar, con quién espera respuesta y quién ya fue atendido.
Hace: Responde lo que sabe y deja marcado lo que necesita una persona.

Ve: La línea de tiempo de cada paciente operado, paso por paso.
Hace: Escribe en cada momento que la clínica definió, y avisa si algo se traba.

Ve: El mensaje que Sol dejó escrito, armado con los datos de esa persona.
Hace: Usa su última visita, su médico habitual y su obra social. Si no tiene el dato, no lo inventa.

Ve: Un interruptor por módulo: Sol escribe y tu equipo revisa, o Sol responde sola.
Hace: Nada, hasta que le den permiso.
Antes de que un mensaje salga, pasa por controles que pueden frenarlo. No alcanza con pedírselo: hay que sacarle la herramienta y además dejárselo escrito.
No diagnostica ni indica tratamientos.
Si el mensaje trae señales clínicas, no responde: abre una derivación.
No inventa un horario ni un teléfono.
Un control frena la respuesta si afirma un horario de atención que la clínica no cargó.
No promete que alguien va a llamar.
Otro control la frena si compromete a una persona de la clínica a hacer algo.
No mueve un turno si tu sistema no lo permite.
Dos capas: no tiene la herramienta, y además tiene escrito que no la tiene. Hacen falta las dos.
No escribe sin permiso.
Un paciente que no dio su consentimiento no recibe mensajes (Ley 25.326).
Y vos elegís cuánto suelta: Sol puede responder sola, o dejarte el mensaje escrito para que recepción lo revise y lo mande. Es un interruptor por módulo.
El número oficial de tu clínica, con plantillas aprobadas por Meta, a través de un proveedor autorizado.
Leemos la agenda y las fichas del sistema que ya usás. Cada integración la hacemos nosotros: no te pedimos cambiar de sistema.
No hay registro ni autoservicio.
Conectamos tu sistema y traemos pacientes, agenda y profesionales. No tipeás nada.
Cómo se llama cada estudio, quién atiende qué, qué se responde y qué se deriva.
Miramos las conversaciones con vos y ajustamos. Vos decidís cuándo Sol pasa a responder sola.
Alegoría hace software de atención para clínicas.
Está en producción, atendiendo pacientes reales todos los días.
Lo construimos desde Argentina, para Latinoamérica.
Cuatro datos. Te escribimos hoy por WhatsApp.
La Agencia de Acceso a la Información Pública, en su carácter de Órgano de Control de la Ley N.° 25.326, tiene la atribución de atender las denuncias y reclamos que interpongan quienes resulten afectados en sus derechos por incumplimiento de las normas vigentes en materia de protección de datos personales. Cómo tratamos tus datos.